Utilizamos cookies y no lo escondemos
www.comenino.com utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario y ofrecer contenidos adaptados a tus intereses. Si sigues navegando consideramos que aceptas su uso.
Por favor, revisa nuestra Política de Cookies para comprobar que estás de acuerdo con ella.
ACEPTO
Cerrar
InicioBlog

PINTANDO GAMUSINOS
El Blog de Comenino

PINTA-REPINTA, CREA-RECREA, INVENTA-REINVENTA

Cuando empezamos a darle vueltas a la idea de Comenino, desde el principio tuvimos claro que queríamos tener un blog.
Queríamos un sitio desde el cual exponer ideas, inquietudes, descubrimientos, dudas, consejos, .... Intentar hacer de Comenino algo más familiar, y no perder nunca nuestra condición de padres.
Por eso nos encantaría que aquí encontraseis vuestro pequeño rincón de juegos, de ideas, de creación, para los "peques" y para los "no tan peques". Porque en Comenino pensamos que nunca deberíamos dejar de ser del todo peques.
¿Nunca cazaste gamusinos de niño? Pues ahora toca pintarlos...

¿Y quieres pruebas?

¿Y quieres pruebas?

Fecha: 18/11/2016

Comentarios: 0

Pero vamos a ver… a estas alturas: ¿Quién duda de la existencia del Ratoncito Pérez?

Ya lo sé. Puedo imaginarme… los mismos que dudan de los Reyes Magos o de Papá Noel. ¡Ay, qué poca fe¡

Pues tenemos pruebas, al menos en mi casa las hay… No tenéis más que ver el reportaje gráfico desplegado. Y con qué cariño lo preparan. Su camita para el descanso, su orinal, sus cereales para retomar fuerzas… hasta ¡flores!

Y muchos se preguntarán: ¿cómo puede estar en varios sitios a la vez? A ver: de todos es sabido que las familias de ratones son muy numerosas y el apellido “pesa” un montón. Desde que nacen, estos ratones se forman en varias materias pero sobre todo se entrenan especialmente en el cambio de un regalo por el precioso duro diente de uno de nuestros hijos. Estos roedores están todos al servicio del Ratón General, que no es más que el que más servicios tiene realizados.

Son ratoncillos muy especiales, con un estilismo muy chillón y estridente (démonos cuenta que les gusta ser muy coquetos).

Creo recordar que no hace mucho, un psicólogo español especializado en niños e inteligencia emocional, dijo que una de las claves en la vida para ser feliz y no caer en malos hábitos es creer en los Reyes Magos. Añado a Papá Noel y al Ratón Pérez. ¿Qué hay de malo en creer?

Y esta es la clave: cuando los peques descubran a alguno de estos ayudantes, ya mayorcitos y tan cercanos a ellos, pues habrá que asumir. ¿Mentir? Decir la verdad con orgullo de este encargo que nos han dado y que ellos tendrán que asumir en su momento. ¿O acaso hemos cometido el error de perder la capacidad de ilusionarnos por nada en la vida?

Y si os fijáis, en la última foto, hay un cuadro para marcar la atención recibida porque el ser anfitriones de tan ilustre invitado no está exento de una valoración. Se trata de que vuelva encantado dónde de verdad le esperan.

Ser bienvenidos a nuestro y al hogar de todos los niños.


Leer noticia
El Otoño de Toño.

El Otoño de Toño.

Fecha: 04/11/2016

Comentarios: 0

Que buen tiempo de Otoño estamos teniendo. Para los peques, un momento eterno, pero, para los papis, no nos queda nada para el Invierno y menos para Navidad.

Hace poco me enviaron un video en que se ven escenas de un gran actor, como sigue siendo, allá donde esté actuando ahora, Robin Willians, en el que se leen unos mensajes en los que se pone de manifiesto la importancia del aquí y ahora, o, como no se cansa de decir Elsa Punset, nunca mejor que hoy. Y de eso si que tenemos que aprender los mayores. ¿Por qué el tiempo es relativo? ¿Por qué se nos pasa más rápido a los adultos y mucho más lento a los niños? Bueno, hay varias causas, eso dicen, para relativizar este concepto. El primero es nuestro exceso de responsabilidad que nos hace vivir más deprisa. Más deprisa, más alto y más fuerte. ¡Vaya tiempos estos que nos toca vivir! Pues bueno, inmerso en mil cosas que hacer, a la que se suma nuestros móviles que ha condicionado inevitablemente nuestras vidas.

Debemos aprender de nuestros jóvenes, volver a la infancia, cuando cada latido, cada brisa, cada brizna de lluvia, cada sonrisa, era un mundo nuevo por descubrir. Y ahora me viene a la memoria otro pensamiento: uno es, lo que uno lleva, y añado, lo que uno piensa. Y con esto debemos de hacer un esfuerzo, por lo que en la cultura oriental, que no es más lejana que la de nuestros ya casi desaparecidos pastores salvando, claro está, las diferencias, de que el momento a momento, el día a día, la importancia y belleza de las pequeñas cosas tiene una importancia radical en nuestra felicidad. Y como siempre he pensado que si no tienes no puedes dar, de esta forma, si logras ser feliz, a pesar de todo lo que nos ocurre,  lo podrás trasladar a tus peques sin esfuerzo, porque esto se va a irradiar.  

Todo esto para llamar la atención a los colores de nuestra naturaleza y cómo estamos pudiendo disfrutar de ella. Hasta en los más minúsculos parques esta explosión cromática ocurre, tanto, que ya no sé si la primavera podrá competir.

Después de todo, una única reflexión: Disfrutar, aunque sólo sea un minuto del momento.

Nunca mejor que hoy ¿Permitirás perderte algo?


Leer noticia
Ser o no ser… Halloween

Ser o no ser… Halloween

Fecha: 28/10/2016

Comentarios: 0

¡Se acerca el momento!
Tiempo de la calabaza ardiente, el naranja intenso, huesitos y monstruos. La última moda, el último grito: ¡Halloween!

Pero ¿es realmente así? ¿Se trata de una fulgurante novedad? Pues la verdad es que depende de lo consideremos moderno. Sí, es verdad que a lo largo del siglo anterior dicha fiesta alcanzó notoriedad en los Estados Unidos, a través de costumbres de las comunidades irlandesas (católicos en muchos casos), inmigrantes que, a su vez, lo heredaron de los pueblos celtas. Ciertas costumbres fueron asimiladas por el pujante cristianismo. Como en muchas de nuestras fiestas, estos cultos, pervivieron mezclados con nuestras creencias hasta ser hoy parte de lo nuestro. Llamo ya la atención de cómo hacemos nuestro, con el paso del tiempo, las costumbres foráneas dándolas además un poco de nuestro toque “peculiar”.

¿Va en contra de nuestras costumbres? o ¿deberíamos unirnos a estas nuevas, para nosotros, fiestas y eventos? Quiero recordar el Black Friday, etc.

En primer lugar, quizás no hemos sabido promocionar más nuestras fiestas. Esto de “promocionar” puede sonar mal o poco apropiado ya que los puristas dirán que lo verdadero no necesita promoción. Pero siguiendo este desarrollo: ¿que es “verdadero” y que es lo auténtico? Dentro de todas estas dudas es fácil hacerse defensores de lo uno o de lo otro, pero como padres debemos apelar a nuestro sentido de sociedad. A mi particularmente no me molesta Halloween y dejo que mis hijos disfruten de ello, pero también le doy importancia a lo que nuestros mayores nos enseñaron, la fiesta de Todos los Santos. Dos son los argumentos en los que me baso para la calabaza , el primero es no apartarlos de la realidad, algo que se me antoja imposible. El otro, es que ellos se divierten y a mí eso me parece genial, no veo mal alguno en ello. Sí procuro que lo hagan en un entorno controlado, dentro de un pequeño círculo, sólo por prudencia.

Por si no lo sabíais, Halloween viene a significar “noche de Todos los Santos” y como curiosidades os diré que en muchos lugares, esa noche, se organiza una búsqueda del tesoro. No es mala idea. Por otro lado el usar máscara es una forma de asustar los malos espíritus. Esa noche, se tenía la creencia de que los muertos podían apoderarse del alma de lo vivos y ojo, que ahora no estoy hablando de esos malos espíritus, ni mucho menos. El pedir golosinas es a cambio de no hacer travesuras. Juego, juego y más juego.

Toda esta parte lúdica sobre el tema de la muerte nos ayuda a afrontar el día de Todos los Santos y nuestra costumbre de acudir a los cementerios, porque la parte trascendental no debe estar exenta de humor y normalidad para aliviar su gravedad.

Entiendo a los que defienden la fiesta pero también a los que despotrican contra ella. Hasta entonces yo ya tengo mi máscara, un poco arrugada, eso sí. La mía es de concesionario y espero que me alejen de los malos espíritus y sirva, como en el “esconderite”: ¡por mi y por todos mis compañeros!…

Papis:

¡Feliz Todos los Santos!


Leer noticia
Es puaj, pero jiji

Es puaj, pero jiji

Fecha: 21/10/2016

Comentarios: 0

Que curioso y que bonito el mundo de los niños. Siempre nos enseñan algo nuevo y a veces nos aclaran algo inexplicable o imposible.

Utilizan términos más que curiosos para toda clase de sensaciones, que más que una simple idea es una serie de emociones.

Pues el otro día fuimos a comprar “chuches”. ¡Sí!, de esas que nos son nada buenas por su alto contenido en azúcar, pero de difícil sustitución cuando hay que incentivar a los más pequeños de la casa … y a mi pareja también. Yo es que soy más de chocolate… ¡ah!, que ¿también tiene azúcar? Pues tendré que revisar mis hábitos. Bueno, que se me va el hilo: El caso es que, entre ellos, hay una moda de adquirir una bolsa que contiene unas 12 gominolas, en apariencia de 4 sabores (frambuesa, limón, etc). Depende del color que te toque, eliges. Entre ellas y sin especificar, una sabe a “rayos y truenos”. Al que le toca, pues eso, una experiencia gourmet de lo más divertida (vomito, pescado podrido, carne cruda y caca de perro, ahí es nada, yo no he tenido narices, que la vamos a hacer).

Cuando me intereso por este comportamiento ¿tan raro?, la “peque”, muy intuitiva, me dice…es que es “puaj pero jiji”. Y yo me “mondo”, porque lo dicen con una expresión, que esa sí que expresa mil sensaciones.

Así que ya sabéis: menos  ¡camarero, en mi sopa hay un pelo! y más ¡camarero, esta sopa es “puaj pero jiji”!

Yo, cuando quiero explicaciones sobre física moderna, astrofísica, etc, también les pregunto  a mis hijos su opinión. Su punto de vista siempre me asombrará.


Leer noticia
¿Tradiciones globales?

¿Tradiciones globales?

Fecha: 14/10/2016

Comentarios: 0

Ya no me pregunto si es o no importante enseñar tradiciones a mis hijos.

Cada día estoy más convencido de la relevancia de las mismas.

¿Y por qué, me pregunto?

Porque son una joya.

Y esta es mi opinión, de amateur, del día a día. Vivimos en un tiempo en que estamos avocados, queramos o no, a la “globalización”. Y esto es un proceso tan importante como inevitable. Cada día, cada minuto, cada segundo somos un poco más ciudadanos del mundo. Tendemos a convivir en sociedades cada vez más grandes. Hoy podemos viajar, en escasas horas, al otro lado del mundo.

Por eso es importante, cada vez que tomamos decisiones por nuestros hijos, parar un poco y analizar si en lo que les estamos educando, será bueno para su futuro. Y me refiero a si les estamos enseñando para que guarden sus tradiciones pero a su vez sean ciudadanos del mundo. Realmente es bueno que se sientan, no sólo herederos de su religión, de su trajes, de su gastronomía y sus banderas, en definitiva, de sus tradiciones y creencias, pero sabiendo, a su vez, que hoy pertenecen ya a grupos más grandes. De nada sirve obstinarse en educarlos en una burbuja hermética porque nuestros hijos deben y saldrán al mundo inevitablemente. Y esto no está reñido con enseñarle su procedencia y descendencia porque, sin duda, nos hace más ricos y nos guarda la personalidad y la diferencia. Porque dentro de los grupos debemos y queremos ser individuos diferentes, con nuestras características.

Enseñemos a nuestros hijos la historia de nuestra identidad, pero no les hagamos esclavos de la misma.


Leer noticia
Cocodrilo con braquets.

Cocodrilo con braquets.

Fecha: 10/10/2016

Comentarios: 0

El siglo XX nos ha dejado, sin duda, grandes avances en todos los aspectos. Y sobre el ser humano, el campo de la medicina es sin duda de lo más destacado. Dentro de este, el de la salud buco dental, está en plena actualización.

No sé la cantidad de niños que por regla general llevan algún tipo de dispositivo bucal pero, a tenor de lo que veo en el "cole", aproximadamente uno de cada 4 niños.

Yo era de esos padres que creían que esto era una verdadera tortura. Es más, de un tiempo a esta parte me prevenía con la marea de un sinfín de comentarios en mi entorno. Me juré y perjuré que eso no les haría a mis hijos. Y aquí me tenéis… Os contaré ligeramente mi experiencia por si os sirve de algo.

El caso es que, mis hijos, los de la dentadura perfecta, tienen un ligero defecto, que se puede agravar con los años. En fin, no os voy a aburrir con mis problemas, pero pasé de librar, (los peques, claro) a ser cliente de un ortodontista.

Esto me llevó a hacer muchas preguntas y a interesarme (¡cómo no!). Cualquier arreglo de esta índole es tratar el problema con tiempo y dinero. Nada de soluciones de “pis-pas”. La inversión es muy fuerte pero habida cuenta que nuestra vida gira alrededor de nuestros niños y que nuestra mejor inversión es su cuidado, no nos cabe otro remedio que hacer un hueco, si se puede.

Pues resulta, que la alineación de la mordida es muy importante para la salud presente y futura. Futura, porque parece ser que tiene muchas repercusiones, tales como influencia en la tensión arterial, en el reumatismo, etc. Se trata, pues, de la alineación dental y labial y cerrar espacios entre los dientes.

¿Y qué consejo os puedo dar?:

La propia popularidad de los procesos, de los aparatos y de la cantidad de niños que los llevan, ha venido a darlo un toque de normalidad e incluso estético. Los braquets de colores, etc; son de lo más "chic" entre los niños. Esto se lo hemos puesto de manifiesto a los niños y funciona, inmersos, como están, en sus relaciones sociales.

Otro de los inconvenientes es la adaptación a los aparatos. Esto es un poco duro al principio, pero muy rápidamente se acostumbran a llevarlo. Nosotros les animamos a la vez que les manifestamos nuestro orgullo por superarlo. El beneficio directo es el mayor cuidado en la limpieza de la boca ya que no caben descuidos al respecto.

Pues nada: ¡ojalá tengáis la dentadura perfecta! pero si no… paciencia y juegos.

 


Leer noticia
Agüita perruna

Agüita perruna

Fecha: 30/09/2016

Comentarios: 0

¡Agüita perruna!

Qué importante que te atiendan bien, con cariño, amabilidad, que cuiden todos los pequeños (grandes) detalles. Son tiempos en los que ocurre todo lo contrario y damos por hecho que tenemos que soportar malos modos, caras largas y sin ningún tipo de aprecio. Y lo peor es que nos estamos acostumbrando, en fin…

El caso es que hace unos días nos pasó a la familia algo muy curioso digno de contar y que creo marca una diferencia importante. Os lo digo: tenemos una perrita (aunque podíamos tener un dinosaurio) que vino a casa de mano de mi hija pequeña y a la que estamos, lógicamente, muy unidos. Vamos: que la llevamos con nosotros siempre que podemos. Pues fuimos a tomar un refresco a la terraza de un bar de Oviedo, concretamente en la Corredoria. Era un día caluroso, todavía en Septiembre, y apetecía sombra. Al sentarnos y tomarnos nota de lo que queríamos, el camarero advirtió a nuestra mascota sentada debajo de la mesa con la lengua fuera. Enseguida nos trajo un cacharrin con agua, sin nosotros decir nada. Hicimos una foto para recordar tan bonito gesto. Y justo es felicitar al lugar porque además tienen a bien tratarte fenomenal. Es La Competencia en el barrio de La Corredoria. Pues éa, gracias a todo el equipo del restaurante.


Leer noticia
¿Un paseo para niños?

¿Un paseo para niños?

Fecha: 22/09/2016

Comentarios: 0

Etiquetas: frutas, moras, niños, otoño, paseo

No hay nada como los paisajes de otoño.
Salir con los niños a pasear por el campo es un verdadero placer.
A parte de la paleta de colores del paisaje podemos dirigir nuestro caminar, con el objetivo de descubrir los tesoros que esconde la naturaleza. En este caso nuestra idea era coger las “bicis” y recolectar frutos silvestres. Muy especialmente nos encaminamos a las moreras o como las llamamos por aquí, zarzas o escallos. Las moras es un manjar para el paladar. Es verdad que sus pepitas son un poco latosas pero el sabor merece tanto la pena que a nuestros “peques” les encanta. Es difícil escoger las más maduras, que son las que encierran mayor dulzor. Un truquillo es tirar de la mora y si se deshace está ya demasiado madura y si no se suelta de su soporte es que está “verde” y ácida. Una vez recolectada es mejor comerlas de tres en tres para mezclar ese dulzor con la acidez y así tener un sabor completo.
No olvidéis llevar un poco de agua para lavar las primeras y saciar el apetito de los “peques”. También ropa vieja ya que seguro se van a manchar con su jugo, que como sabéis son difíciles de quitar.
Investigando ligeramente sobre el fruto te encuentras con grandes beneficios, desde prevención contra el cáncer de diversa índole y de accidentes cardiovasculares, hasta proteger nuestro sistema inmune, nuestra visión, la digestión, el dolor de las artritis, etc. En fin, todo un catálogo para nosotros, los adultos.
Y una autentica diversión para los niños... Pero ojo, que no son tan recomendables para niños muy pequeños, cuyo sistema digestivo no esté ya consolidado, que como la experiencia dice que, aunque les encanta, son una fruta de las consideradas fuertes.
En fin, una magia de la naturaleza. ¡Animaros!


Leer noticia
Nueve cubos y una historia (por lo menos...) - Episodio I

Nueve cubos y una historia (por lo menos...) - Episodio I

Fecha: 02/12/2015

Comentarios: 2

Etiquetas:


Hace unos meses todos andábamos revolucionados con "Del revés", esa película que nos descubría como trabajaba la cabecita de Riley, una niña de 11 años. Y descubrimos como nuestros sentimientos se enfrentan y complementan, nos hacen reaccionar de una forma o de otra, e incluso nos influyen en nuestros gustos y nuestra forma de vida.

A veces da la sensación de que la imaginación de los niños es ilimitada. Pueden ver e imaginar cosas que un adulto nunca podría si no es con su ayuda. Y eso es un tesoro que debemos mantener.

Por eso nos encanta jugar con los Story Cubes. Con 9 cubos, un lápiz y la mente de un niño las historias que pueden surgir.

Adhara nos cuenta su historia, y podemos ver que para ella su papá es el más fuerte del mundo y con él iría hasta el fin del mundo. Que le encanta ir al parque y jugar hasta que no puede más con la risa. Que a veces se siente aburrida de hacer siempre lo mismo, pero que siempre se le puede ocurrir algo nuevo. Que pintar le divierte un montón...

¡Pero sobre todo le gusta divertirse, e imaginar!


"Erase una vez que se era un niño que se llamaba Pepe.
Le gustaba jugar mu
cho con sus muñecos.
Un día le dijo a su madre: Mamá, no quiero jugar más a l
os muñecos, me gustaría hacer otra cosa pero no sé a qué.
Cansado se fue a dormir un buen rato.
Cuando a la mañana siguiente le despertó la ruidosa alarma se acordó que tenía que ir a hacer unas pesas al gimnasio de su padre que era un cacha.
Le pareció que la gente se divertía mucho, y pensó que la mejor forma de hacer ejercicio sería ir al parque.
En el parque había columpios que le hacían cosquillas en la tripilla.
Con su padre se pusieron a imaginar un nuevo juego con todas las cosas que les gustaban.
Se fueron dirección de su casa y se pusieron a trabajar dibujando un plan.
El plan que se les ocurrió sería el siguiente: irían de nuevo al parque y escalarían un árbol con mucho cuidado, se balancearía de una rama baja.
Para esto le ayudaría su padre que era un cachas.
Fue muy divertido y colorín colorado..."

Adhara - 9 años


Leer noticia
¡Vacaciones por fin! (lo que nos espera...)

¡Vacaciones por fin! (lo que nos espera...)

Fecha: 27/03/2015

Comentarios: 0

¡¡¡¡Vacaciones!!!! Al fin... Cuántas veces hemos gritado mentalmente (y a viva voz) este mantra. Y pensamos que esta sensación es exclusiva del mundo adulto, con nuestras responsabilidades, nuestros trabajos, nuestros horarios, nuestras carreras. Pero qué equivocados estamos... Los niños también necesitan vacaciones, y hoy en día puede que más aún.

Hay ocasiones en las que tratamos a nuestros peques como adultos, les exigimos que se comporten o que hagan cosas como si fuesen adultos. Y sin embargo, la mayor parte de las veces no nos damos cuenta de que ellos también sufren ese estrés, esas responsabilidades, esos horarios, esas carreras.. de lo que tanto y tanto nos quejamos.

¡Por supuesto que se merecen unas vacaciones! Han trabajado duro, han estado 5 días a la semana llenando su pequeño disco duro de más y más información. Han trabajado durante 5 días a la semana su cuerpo, su destreza, su habilidad. Se han levantado a diario casi con el sol, con los ojos casi aún cerrados han desayunado a carreras, se han vestido, han soportado nuestro estres madrugador, y han salido corriendo (1ª carrera del día) hacia el colegio. Unas horas después, de nuevo corriendo a comer (2ª carrera del día). Unos quizás no tengan que volver al colegio luego, otros tendrán que cumplir con 2 o 3 horas más de pupitre. Y luego, más carreras (3ª carrera del día), porque hoy en día es obligado el apartado "extraescolar": inglés, fútbol, gimnasia, música, natación. Lunes y Miércoles una cosa, Jueves y Viernes otra. Sábado y Domingo algo caerá. Cuando el sol ya se va retirando, de nuevo corriendo (4ª carrera del día), hay que bañarse, hacer deberes, cenar, "¿puedo ver dibujos?". "A dormir, que ya es muy tarde, y mañana no hay quien te levante". Y de nuevo corriendo a dormir, aunque después de haber superado una nueva jornada, la carrera hacia el sueño es corta y rápida.

Y al día siguiente, vuelta a empezar...

El otro día, a la puerta del colegio, esperando a que el peque entrase, oí a un padre quejarse a otro: "Puf, y la próxima semana vacaciones, y encima el lunes tampoco hay colegio...¡Lo que nos espera!" Pues sí, puede que tengamos que esforzarnos un poco, que tengamos que hacer malabares para conseguir compaginar nuestros horarios y nuestros trabajos con las vacaciones (bien merecidas) de nuestros peques, pero ¿acaso no se lo debemos? ¿Acaso no nos damos cuenta de que ellos están ansiosos de poder sacarle al día momentos extras para estar con nosotros?

Pensemos en ello, miremos las caras de nuestros peques estos días, disfrutemos de esos momentos, grabémoslos a fuego. Y aunque nosotros no podamos disfrutar de las mismas vacaciones, seguro que su recuerdo nos hará tomarnos estos día de otra manera, y las carreras ya no serán tantas, y el estrés ya no será estrés, y la responsabilidad pesará menos que nunca.


Leer noticia
¡¡¡Un palooo!!!

¡¡¡Un palooo!!!

Fecha: 24/11/2014

Comentarios: 0

¡Un paloooo!!!! ¿Recordáis aquel anuncio de televisión en el que a un niño le entregan un regalo, una caja envuelta en un precioso papel...y sorpresa: al abrir el paquete el niño encuentra un palo. ¿Sólo un palo? No, "¡Un paloooo!" El niño sale corriendo, con él en la mano, una sonrisa de oreja a oreja, y sin parar de repetir "un palo, un palo, un palo".

Parece un chiste, una broma, pero los niños son realmente sorprendentes. A veces, lo más sencillo es lo que más valoran.


No hace mucho, pasando un fin de semana en Cantabria, nos acercamos con el peque a un lugar que desde hace tiempo nos tenía muy intrigados. Nada más coger la carretera entre Cabezón de la Sal y Comillas, se puede ver un cartel en el margen izquierdo, junto a un pequeño y casi invisible aparcamiento: "Monumento Natural de las Secuoyas del Monte de Cabezón". La mañana era lluviosa, cielo nublado. El pequeño aparcamiento estaba vacío. Pasamos por la empalizada que da entrada al lugar, intrigados por lo que nos íbamos a encontrar. Por supuesto, Hugo estaba excitadísimo, ¡vaya aventura!, ¡un bosque de árboles gigantes! ¿qué habrá en él, cómo será, quién vivirá allí?



La entrada no defrauda, como bajo un arco vegetal, nos adentramos en un tupido bosque, donde tienes que tomarte tu tiempo para acostumbrar la vista a lo sombrío del escenario. Un ancho sendero con conduce hacia el interior, y poco a poco las hayas, y demás "pequeños" árboles van desapareciendo, como un acto de reverencia, dejando el protagonismo por completo a las secuoyas. Ante nosotros aparecen cientos y cientos de árboles altos, altísimos, como edificios de 6 pisos, troncos anchos, inabarcables, corteza gruesa, tallada, semejando rostros extraños, y ramas rectas y en su base casi limpias de hojas. El suelo es un gigantesco tapiz de color ocre, lleno de pequeñas hojas. Es un paisaje absolutamente de fantasía, de cuento, vas caminando y puedes imaginarte que en cualquier momento puede aparecer un elfo, un troll, un enano, un oso,...¿qué más Hugo? El peque es incapaz de cerrar la boca. Pero pronto se olvida de los gigantes que estamos viendo. Por el suelo empieza a descubrir ramas rotas, pequeños palos, que enseguida se convierte en útiles necesarios para que esta aventura acabe con éxito. Empieza a seleccionar, a escoger este palo, no el otro...es una herramienta muy importante. Se acerca a troncos muertos para afilar su "herramienta", "hay que arreglarla aquí", "esto está mal, tengo que afilar aquí".


Durante la siguiente hora que pasamos, mirando absortos cada rincón del bosque, disfrutando del refugio que las altas copas de los árboles nos ofrecen, solo oímos los susurros, y cuchicheos de Hugo, hablando con sus palos, con los troncos caídos, atareadísimo. Cuando abandonamos el bosque, nos cuesta conseguir que el pequeño aventurero abandone sus preciadas herramientas, que tanto le ha costado perfeccionar...


Subimos al coche, con una sensación mezcla de sosiego y felicidad por lo que acabamos de ver, y enseguida Hugo nos pregunta: "¿me ponéis un peli, por fi?"... Durante una hora, ha sido el niño más feliz del mundo con sus palos, sus troncos, sus hojas. No existían pelis, ni dvd, ni el móvil de mamá.


Creo que demasiado a menudo nos olvidamos que los niños tienen un "arma" muy potente: su imaginación. Y que la mayoría de las veces tendemos a "ponerle el seguro" a ese arma. Preferimos regalarle el "megaturbovehículoteledirigidoanfibioylanzamisilesvolador" a un sencillo camión de madera, la "tablet10''8GLDmodeloninja" a un cuaderno y unos lapiceros de colores. Creemos que cuanto más completo sea y más cueste mejor. Y afortunadamente, la mente de un niño no entiende de precios, entiende de imaginación, de diversión, de juego, de aprender cosas nuevas, de hacer cosas nuevas...


Sí, creo que yo estas Navidades me pido... ¡un paloooo!


Leer noticia
¿Dibu...qué? DIBUMATS!!!!

¿Dibu...qué? DIBUMATS!!!!

Fecha: 20/10/2014

Comentarios: 0

¿Algún padre no ha sufrido alguna vez la desesperante idea de dónde ir a comer?: "y si mejor nos quedamos en casa..." O cuando vamos con el peque a cortarle el pelo, a la consulta del médico,... A nadie le gusta esperar, desde luego a mí no. Pero los peques no lo pueden evitar, se impacientan enseguida. Necesitan "actividad".
Al comentar nuestra idea COMENINO, muchos padres nos decían: “¡Haz algo donde podamos ir con los niños!”. Nosotros siempre contestábamos: ¡Con los niños puedes ir donde quieras! Somos de la opinión de que los niños "no molestan", sólo hay que saber entretenerles.
Analizando la situación, y tomando como escusa el "dónde ir a comer" nos dimos cuenta que, a veces (bueno, muy pocas veces...), aparecen mantelitos para los peques, pero con un diseño poco atractivo y sin que nadie se preocupase de la calidad de los mismos: ¿Alguien se había preguntado si las actividades eran lo suficientemente atractivas sin que lleguen a cansar la mente inquieta del niño? ¿Alguien había imaginado que pudieran aprender/practicar un idioma mientras dibujan, y además comen? ¡Qué pena que la parte trasera esté vacía!...
Así surgen nuestros DIBUMATS.
O cuando estás en una cola, y los niños no paran. ¿Qué podemos hacer?. Seguiremos pensando...Queremos trabajar con productos sencillos, ideados también para los profesionales, que no supongan un gasto económico importante.
No estamos descubriendo nada nuevo. En otros países funciona todo esto, es habitual, ¿por qué aquí no? ¡¡¡COMENINO lo va a lograr!!!


Leer noticia
Nueve meses de parto sin dolor: COMENINO

Nueve meses de parto sin dolor: COMENINO

Fecha: 18/06/2014

Comentarios: 0

Etiquetas: blog, entrada

¡Ha sido un parto en toda regla!, ¡nueve meses! Eso sí, sin dolor. Pero ya está aquí, entre nuestros brazos.
COMENINO se ha estado gestando todo este tiempo, con ilusión de padres primerizos. Dos padres que, hartos del mundo empresarial y financiero en el que llevaban inmersos demasiados años, y fruto de las convulsiones de esta nuestra eterna crisis, se vieron con ganas de cambiar, de hacer algo nuevo. Y no sólo eso, se vieron con ganas de ser útiles de verdad.
Al echar el freno, y tener tiempo para disfrutar de nuestras pequeñas/grandes cosas, empezamos a valorar de verdad lo que significan nuestros peques en nuestras vidas. A fijarnos más en sus juegos, en sus ideas, en sus ocurrencias, en sus necesidades. Y claro, en las nuestras...
Inevitablemente surgió la "necesidad" de crear algo que pueda unir ambos mundos: nuestra profesión y nuestra familia. Y ahí aparece COMENINO. El más "peque" de la casa. Pero estamos seguros que poco a poco, irá creciendo, con fuerza, con cariño, y con ilusión. Cada día haciendo cosas nuevas.


Leer noticia
InicioBlog